Los suplementos ofrecen las siguientes ventajas:
1.- Permiten dosificar cantidades muy exactas y pueden utilizarse en un momento determinado para favorecer el desarrollo muscular.

2.- Aportan proteína en su forma más pura, es decir, sin apenas carbohidratos ni grasas (que posiblemente ya ingieres en cantidad suficiente con alimentos). Tampoco contienen sustancias acompañantes no deseadas, como colesterol y purinas, que están presentes sobre todo en la piel y despojos de alimentos de origen animal.

3.- No alteran el balance de calorías, ya que ingieres una dosis de proteína perfectamente medida que proporciona al cuerpo la cantidad exacta de material que necesita para construir un abdomen marcado.
Un ejemplo: 100 gramos de proteína en polvo aportan 77 gramos de proteína y 357 calorías. Para ingerir esa misma cantidad sin polvo tendrías que comerte 11.5 huevos, que tienen 930 calorías.